*Con analistas me refiero a jugadores que analizan sus juegos.
No sé si será mi impresión o es que es verdad, pero creo se valora mucho más a un jugador que completa sus juegos en las dificultades altas, que a uno que hace lo contrario. Obviamente en cuanto a habilidad son mejores, pero eso no quiere decir que el otro no tenga derecho a opinar. El jugador que juega en fácil, puede disfrutar igual o más que los que juegan en díficil y su opinión es tan válida como cualquier otra. Puede saber valorar un juego de mejor manera, sin que la habilidad lo acompañe.
A veces pienso que es mucho más divertido un juego fácil que uno en el que se sufra por pasar una mísera parte.
A mi me es difícil odiar a un juego, será que no he jugado a tantos. Solamente hay juegos que no me atraen, como puede ser el caso de Metroid Prime 3: Corruption, que a mi gusto es demasiado confuso y me desagrada jugarlo. Quizás el único juego verdaderamente malo que he jugado, es The Conduit. Sumésmosle que en general me mareo con los FPS de Wii, tiene escenarios repetitivos, tiene una ambientación que no me atrae y peor aún, tiene demasiados altibajos en la dificultad. La etapa pudo haber sido bastante sencilla, pero al momento del final, se repleta de enemigos y todo cambia bruscamente, frustrando al jugador al tener una mala curva de dificultad.
Puede parecer genial, pero no lo es.
Con todo este artículo seguramente creyeron que voy enseguida al modo de dificultad fácil al jugar por primera vez un juego. Pues no es tan así, digamos que casi siempre voy por el nivel normal, como quizás la mayoría lo hace.
Saludos y espero que les haya gustado esta segunda entrada.



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